AURORAS BOREALES, PARA MUCHOS, UN SUEÑO DE VIDA

Por Roni Rubinstein, Director de Viajes Excélsior

 

Fue una mañana de Enero 2012 cuando mi asistente me preguntó si podía tomar una larga distancia de nuestro corresponsal en Canadá.

Casi no la  tomo, porque iba a entrar a una junta, pero “al menos voy a saludar” me dije, después de todo hace poco nos atendieron de maravilla a una familia que viajó hasta el circulo ártico para ver osos polares”. En la línea estaba Jose Azpiri, un mexicano de Puebla, que radica ya desde hace varios años en Vancouver y se ha vuelto un gran experto  en turismo de aventura en la región.  Después de los saludos nuestra platica fue algo así: “Oye Roni, estoy organizando un viaje padrísimo, no quieres venir?” – No José, tengo un montón de trabajo y tengo muchos viajes de trabajo en puerta – Es que es algo muy especial.. Aquí casi le corto, que ya tengo que entrar a mi junta y en eso mis oídos parecieron haber escuchado  las palabras mágicas.. qué? Le digo:  A ver, ¿repite? Sí, es un viaje para ver Auroras Boreales!

No dudé ni un segundo, sin mirar mi agenda se lo confirmé, y desde ese momento inició para mí el viaje.

Hay viajes que en lo espontáneo llevan parte de la experiencia, que es cambiar súbitamente de rutina, entorno y estado de ánimo;  y hay viajes que mientras haces planes, investigas y preparas cada detalle se convierten en algo integral de la aventura. Este fue ambos.

 

Qué son las Auroras Boreales:  Es un fenómeno natural que ocurre cerca de los polos del planeta y se puede observar sólo en la oscuridad de la noche. Aparece en forma de rayos de color verde, a veces con un poco de tonalidades de rojo y azul. Se ve en el horizonte (Norte o Sur) en forma de proyecciones verticales, arcos, nubes y lo más increíble es ver cómo van cambiando las intensidades y las formaciones de los rayos, como si estuvieran bailando en un escenario montado en el cielo y rodeado de luminosas estrellas. En el hemisferio norte se les  llama Aurora Boreal y en el hemisferio sur Aurora Austral.

 

Como se forman: A millones de Kilómetros de nuestro planeta, en el Sol, continuamente ocurren reacciones termonucleares, algunas producen explosiones gigantescas que crean inmensas olas cargadas de partículas con protones y electrones que salen disparados a gran velocidad por el espacio (cientos de Kilómetros por segundo!) y les toma entre tres y cuatro días en pasar por la órbita de la Tierra.  Cuando estas olas de polvo solar se acercan a nuestro planeta, son atraídas por el campo magnético de los polos y cuando chocan con la atmosfera causan una reacción que libera la energía que llevan y se manifiesta en emisiones de luz y forman lo que desde la antigüedad llamamos Auroras Boreales

Dónde se pueden observar y cuándo.  Lo más importante para poder ver una Aurora Boreal es la ubicación, en general mientras más cerca se encuentra uno del circulo ártico es mejor, pero también la visibilidad particular de cada lugar es clave. Debe ser clima seco, sin nubes, poco viento, etc.  y absolutamente alejado de ciudades o pueblos que están alumbrados.

Si hablamos del hemisferio Norte, entonces la temporada ideal es el invierno, en días que  está menos nublado, entre septiembre y marzo. En el Verano se podrían dar estas condiciones climatológicas pero debido a que por la noche sigue habiendo luz solar entonces no se oscurece lo suficiente para ver la Aurora, pero ya para finales de septiembre y octubre se pueden ver.

Los destinos más famosos y accesibles en el mundo para ver las auroras son cercanos a los poblados de: Tromso en Noruega, Abisko en Lapland, Suecia; Rovaniemi al Norte de Finlandia;  a las afueras de Reykjavik el faro de Grótta en Islandia;  Murmansk al norte de Siberia en Rusia; a las afueras de Fairbanks en Alaska; y en Whitehorse, en el territorio del Yukon, Canadá.

Para los que vivimos en México, lo más práctico y cómodo es llegar a Whitehorse en Canadá.

 

 

 

Después de un mes de preparativos y acompañado de mi cámara, la mejor chamarra que encontré y unos guantes que no sirvieron para nada, volamos a Vancouver donde nos recibió Jose Azpiri, nuestro anfitrión. Juntos tomamos un vuelo de poco más de 2 horas, en dirección al Norte. Aterrizamos en Whitehorse, La Capital del Territorio del Yukón, – un territorio más grande que todo Francia – y su capital, más que una ciudad, se ve como un pintoresco pueblo con tan solo 23 mil habitantes. A pesar de su lejanía, es una región muy rica en recursos naturales y la gente es muy próspera, exportan minerales y madera a todo el mundo y proveen de energía eléctrica al suroeste de Canadá.

Del aeropuerto pasamos directamente a una estación donde nos tenían preparado para a cada uno, un juego de ropa especial para temperaturas extremadamente bajas y continuamos en camioneta alejándonos una hora más al Norte, pasando por paisajes maravillosos de bosques nevados. Finalmente, llegamos a nuestro “lodge”,  que es una hermosa casita alejada de toda la civilización. De hecho son dos casas: en una llegan los huéspedes y cuenta con 6 habitaciones; y en la otra vive una pareja originaria de Francia, Christiane y Jean-Marc,  que son los dueños y anfitriones que atienden de maravilla a los huéspedes del “Lodge”.

 

 

Nuestro Lodge de lujo, alejados de todo.

 

Mientras Christiane, que es una magnífica cocinera, preparaba la cena, Jean- Marc, que es fotógrafo, nos vino a explicar algunos tips de cómo tomar las fotos de las auroras.

Al terminar la cena nos organizamos para mantener una “guardia de Auroras” toda la noche si es necesario, nadie puede predecir si aparecerán o a qué hora, el fenómeno puede durar 5 minutos o dos horas, o ni siquiera aparecer esa noche. Mucho depende que el cielo este claro y estaba clarísimo ese día , así que teníamos muchas esperanzas.  No pasaron ni 20 minutos de guardia y apareció la Aurora Boreal, duró como una hora. En lo personal creo que desperdicié mucho de mi tiempo manipulando y ajustando mi cámara; ¿Que es más importante, la foto en Facebook o la experiencia?

El Yukon es un destino muy bonito en esa temporada del año, y por la mañana visitamos la reserva natural, observamos alces, caribús, búfalos y muchos otros animales en su hábitat natural.

 

 

 

 

Realizamos una travesía de dos horas en trineos de perros por la nieve, que resultó ser una experiencia magnifica a pesar del tremendo frio, estábamos como a 15 grados bajo cero y con el viento se te congelan hasta las lágrimas. El cielo se cubrió de nubes y comenzó a nevar, los perros huskies son increíblemente fuertes y al mismo tiempo adorables, les encanta la gente pero más, jalar trineos. Como a las 11 de la noche regresamos al lodge, agotados, seguía nevando, cero visibilidad y todos se fueron a dormir. Solo vinimos por dos noches a Whitehorse y aún tenía esperanzas de volver a ver las auroras. Miraba yo al cielo y le comenté a José que esa luz detrás de las nubes debe ser la luna y si ya se ve un poco, es posible que el cielo se está aclarando. José es un apasionado de la fotografía y solo faltó que le dijera yo eso para que ambos decidiéramos turnarnos y esperar el resto de la noche a ver si teníamos suerte. Como a las 3 de la mañana me despertó. “Roni, están saliendo!” Brinqué de la cama y salimos corriendo, con la prisa no me puse las botas térmicas, ya me descongelaré en México me dije, miré al cielo y fue entonces cuando disfruté plenamente de un espectáculo que jamás olvidaré.

 

En la imagen: Jose Azpiri, Mauricio Duran y Roni Rubinstein

 

SI PLANEAS VIAJAR:

Es muy importante que tomes en consideración que las auroras boreales son un fenómeno de la naturaleza y no hay garantía que las puedas ver. Mientras mejor esté planeado tu viaje tendrás mejores chances de poder verlas en las mejores condiciones. También, mientras más noches permanezcas en el punto de observación, mejores chances tendrás de lograr el avistamiento. En el Yukon, el mes de diciembre suele nevar mucho y el cielo se mantiene nublado casi todos los días, para el mes de febrero y marzo aumentan los días de cielos despejados.

Es importante elegir un destino en el que también uno pueda realizar actividades interesantes y divertidas durante el día, es por esto que sugerimos Whitehorse.

 

TIPS PARA FOTOGRAFIAR AURORAS BOREALES

Para muchos de nosotros, tan solo ver una Aurora Boreal es el sueño de una vida, y lograr fotografiarla resulta una experiencia memorable.

Hace una década, solo fotógrafos expertos podían captar las imágenes y aun así, tenían que esperar al revelado para corregir y mejorar sus programaciones.

Hoy día, con las nuevas cámaras digitales de alta resolución muchos podemos lograr excelentes resultados. Si realizas este viaje debes informarte previamente y preparar tu equipo adecuadamente.

Lo elemental: Tu cámara además de contar con alta resolución y un buen lente, su mecanismo debe permitirte una apertura de lente de al menos 20 segundos y un nivel de IZO con muchas variables.

Es indispensable contar con un tripié y debes saber que en temperaturas extremadamente bajas, el tripié se puede quebrar fácilmente.

Las baterías de la cámara se congelan a bajas temperaturas y la cámara deja de funcionar, debes contar con baterías de repuesto en tu bolsillo.

Estarás maniobrando en la oscuridad, es importante llevar una linterna e inspeccionar el área donde te estarás moviendo para evitar un accidente.

 

Para planear tu viaje escribe a roni@viajesexcelsior.com.mx